Ya en la punta del cielo, arriba de mi casa en compañía de algunas sabanas y fundas de almohadas, esperaba nervioso, que si me hubieran dejado plantado, hubiera estado bien, mi vista se fijaba a esos lavaderos comunitarios de la vivienda de a lado, donde era el único acceso para subir a lavar, a tender, o a tener citas, entonces, apareció.
Yo que me había puesto la loción del abuelo, con una bola en mi boca de 4 chicles bubaloo, comencé a notar y darle su importancia, al, hasta ese momento, desconocido articulo llamado, desodorante, estaba yo ahí, empapado en sudor, mi camisa de mezclilla Levis, tenia dos tonos de azules, un azul tenue de la camisa, y un azul mas fuerte en mis axilas y pecho, pero eso si, yo me sentía que olía machin.
Platicamos un rato, mas de lo que normalmente platicábamos, estuve tratando de evadir el motivo por el cual estábamos ahí lo mas posible, igual y se le olvida, decía yo. Pero no fue así.
-Entonces si o no?, Me dijo
-Si o No ¿Qué?, Dije yo
-Ashhh ya sabía- Dijo ella en tono molesto y dándose la media vuelta, ya para irse.
- Ahhh eso- dije en tono audaz -Si estas lista vente..
Ella se acercó a mi, literalmente no me respondieron las piernas, entonces solo pude esperarla con los brazos semiabiertos, obvio para que no se notara mi sudor, no quise hablar, porque sabía que me iba a temblar la voz, y de seguro iba decir una tontería, la abrace.
Comencé a pensar en lo que significaba ese momento, mi entrenamiento daría frutos o no?, me olería la boca?, tire, sigilosamente mi chicle, me miraba fijamente a los ojos, se fue acercando poco a poco, y luego los cerro, sentía yo que estaba empapado de sudor, temblando mucho, pero dije: Ya estoy aquí, así que tomo su rostro de una manera brusca, y a la hora de la hora, gire su rostro y le di un beso en su cachete, luego saque la lengua, no se por que, realmente me parecía idiota lo que estaba haciendo, fue extrañamente incomodo, yo ahi dandole un beso apasionado a su mejilla, no quería soltarla, pero para no ver su reacción, lo alargue lo mas posible. Me dio tanto miedo de hacer una estupidez, que estaba haciendo la peor babosada del mundo, la vergüenza me impedía soltarla, no sabía como darle fin, entre mas tiempo pasara peor iba a hacer el desenlace, asi lo que decidí, y con un movimiento cobardemente veloz, la separe, corrí a bajarme de la azotea, sin levantar la vista le dije –Luego te veo, no podía creer lo que había hecho, recuerdo que hasta llore del coraje conmigo mismo en ese momento ya no quería salir jamás, ni volver a verla, pasaron 2 semanas y lo cumplí.
No podía dejar de pensar en eso, mi vida social se había acabado, sin que empezara todavía, luego obvio, me recupere, y todo, ya cuando ocurrió el inevitable reencuentro 3 semanas después, ya estaba mejor preparado..o nooooooo?....Continuara en otra ocasión porq ya me dio pena escribir y recordar sobre esto.
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